El médico con frecuencia pone empeño en tener una cartera amplia de pacientes, aunque eventualmente se puede ver en la necesidad de romper la relación con un paciente. Muchas pueden ser las causas. Algunas de ellas, son:

  • Falta de apego al tratamiento. El paciente no sigue las indicaciones del médico y no quiere o no puede apegarse al plan terapéutico.
  • Seguimiento inadecuado. El paciente cancela frecuentemente las consultas o no se presenta a ellas.
  • Falta de apego a políticas del consultorio. El paciente con frecuencia llama en fines de semana a los médicos o al personal de salud para que se le otorguen prescripciones a pesar de que la política del consultorio establezca que se otorga un número limitado de prescripciones entre visitas.
  • Abuso verbal. El paciente o un familiar es rudo o usa lenguaje ofensivo con el personal del consultorio, exhibe comportamiento violento, hace amenazas de daño físico y violenta la seguridad y la sana convivencia en el consultorio.
  • Falta de pago. El paciente tiene historia de deudas y no hace el esfuerzo por negociar un plan de pagos.

Si usted identifica una de estas u otras situaciones de riesgo en la relación médico-paciente, por favor contacte con el Servicio de Administración de Riesgos Clínicos de GMX.

Terminar la relación con el paciente pero llevar al mínimo las responsabilidades médicas.

  • Es aceptable la práctica de terminar la relación con un paciente cuando se presentan circunstancias como las anteriores. En general su implementación es sencilla. Sin embargo, hay algunas consideraciones especiales.
  • Si el paciente se encuentra en una fase de tratamiento agudo, retrase la terminación de la hasta que la etapa aguda del tratamiento termine. Por ejemplo, si el paciente se encuentra en el post-operatorio inmediato, no propicie la terminación de la relación. Si el paciente o sus familiares piden una segunda opinión, acceda, pero manténgase en el caso mientras no le soliciten lo contrario.
  • Si al terminar una relación se induce retraso en el tratamiento en curso y ello pone en riesgo al paciente, espere a que se encuentre atendido por otro médico y usted pueda hacer la entrega formal del expediente, exámenes de laboratorio y gabinete, así como toda la información clínica necesaria para el apropiado seguimiento del caso.
  • Si usted el único especialista calificado para aplicar un tipo especial de cuidado médico, usted está obligado a continuar hasta que el paciente se pueda transferir con seguridad.
  • Si el paciente pertenece a un sistema de prepago, no puede ser transferido a otro médico sin previo aviso y autorización del tercero pagador.
  • No puede ser transferido únicamente por que se haya identificado que es portador de alguna enfermedad infectocontagiosa (virus de la inmunodeficiencia humana, virus de la hepatitis C).

 

Pasos recomendados para terminar la relación con un paciente.

Cuando la situación de la relación médico-paciente debe terminar por alguna de las razones antes expuestas, y no representa mayores riesgo para el profesional de la salud, esta terminación deberá formalizarse mediante un escrito notificando que el paciente deberá buscar otro profesional, enviándolo por correo certificado con acuse de recepción, mismo que deberá resguardarse en el expediente del paciente.

Elementos importantes de la notificación escrita.

Razón de la terminación. No es necesario especificar la causa por la que se da por terminada la relación. Pueden utilizarse oraciones estructuradas como; “imposibilidad para mantener una adecuada comunicación” o “la relación médico-paciente ya no existe”.

Fecha exacta de vigencia. Habitualmente se dan 30 días para la terminación, de esa manera el paciente tendrá tiempo para buscar otra opción. Podría terminarse la relación de manera inmediata cuando: el propio paciente así lo establece o cuando el paciente o sus familiares demuestras conductas violentas contra el médico o el personal de salud.

Cuidados provisionales. Deberá especificar el alcance de cuidados provisionales durante la vigencia especificada. Sin embargo, la atención de situaciones graves deberá ser atendida en el departamento de urgencias de algún hospital.

Identificar servicios de referencia. En el documento sugiera continuar la atención del paciente son servicios de referencia, como hospitales, o recursos de la comunidad. Nunca de el nombre de otro médico.

Expediente clínico. Ofrezca proveer un resumen del caso para que el nuevo proveedor de servicios pueda continuar con su estudio y atención, mediando siempre una solicitud por escrito. Archívela con el acuse de recepción de la notificación escrita.

Responsabilidad del paciente. La notificación debe referir que a partir del cumplimiento de la vigencia, el paciente es el responsable del seguimiento y cuidado de su salud.

Casos especiales.

Mujeres embarazadas. Terminar la relación con una paciente embarazada puede ser sencillo en el primer trimestre de una gestación no complicada. Hacerlo cuando la paciente se encuentra en el segundo trimestre solo se aconseja cuando no hay complicaciones, transfiriendo a la paciente con otro obstetra antes de dar por terminada la relación. Terminar la relación médico-paciente en el tercer trimestre solo debe darse por situaciones extremas como por enfermedad del médico.

Grupos médicos. Cuando los pacientes son atendidos por un grupo de médicos la notificación deberá incluir a todo el grupo para evitar que ante una llamada, un médico del grupo se vea obligado a atender al paciente con quien se dio por terminada la relación.

Capacidades diferentes. Si el paciente tiene capacidades diferentes, ello por sí mismo no debe ser motivo para terminar con la relación médico-paciente, a menos que los conocimientos y habilidades del médico no correspondan a los intereses y necesidades del paciente. En este caso deberá procederse a transferir al paciente y no necesariamente dar por terminada la relación.

 

Dr. Fernando Pérez Galaz.

 

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